martes, 28 de agosto de 2001

¿Pero de verdad es americana? Friends.

 
Después de habernos tragado "cosas de casa" mil veces, "padres forzosos" otras 999 o alguna otra similar, que, vale , en alguna ocasión tenían su gracia, es lógico que Friends acapare tantos fans incondicionales.
Los personajes son más reales, incluso siendo americanos, claro que como viven en nueva york...
 
Es una serie más adulta, con una ironía estupenda que hace que te pases el capítulo riéndote sin parar. No abusan de sensibilerías ni situaciones demasiado emotivas de las que estomagan. Al final del capítulo no nos encontramos la típica moraleja que acostumbran a explotar otros productos de formato similar.
Los personajes están muy bien construidos, con personalidades complejas y que han ido evolucionando a lo largo de las temporadas. Los secundarios están casi siempre tan bien como los protagonistas, por ejemplo el hermano de Phoebe, o los padres de Rachel o los de Mónica.
 
Las situaciones son parecidas a la realidad, aunque exageradas, pero seguro que en más de una nos hemos sentido identificados; los diálogos están cuidados al detalle, siendo parte más que importante en el desarrollo de la trama.
Los seis amigos encarnan un tipo distinto de gente, pero con varios rasgos: la neurótica obsesionada con la perfección, la pija infantil, la que está fuera del mundo, el amigo mediopijo que nadie sabe exactamente en qué trabaja, el guapo-tierno-tonto, y el cerebrito que en lo privado no sabe por dónde le da el aire...
Es ante todo divertida, entretenida y de calidad. No tienes remordimientos pasándolo pipa viéndola, ya que es un producto inteligente, elaborado y muy cuidado.
Queda Friends para rato, esperemos, y sino seguiremos viendo las reposiciones, que lo cierto es que no cansan. Si no fuera por estos ratos...
 
............
Entrada publicada originalmente en ciao, portal de opiniones. Se ha mantenido la fecha original de publicación. Más contenido mío en este portal, aquí